Recortes de prensa

Plataforma por el derecho a elegir y la libertad de enseñanza

8.12.04

Bastante lego

El Consejero de Educación de Castilla la Mancha dijo hace dos semanas que era «lego en Derecho». Lo dijo a la vez que tildaba de panfleto una Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla la Mancha que declaraba que el Decreto de Admisión de Alumnos vulnera derechos fundamentales de la persona. Ahora ya son tres la Sentencias de ese Tribunal las que le han dicho al Consejero que su Decreto vulnera derechos fundamentales de la persona. Y esta vez el Consejero no ha reconocido ser «lego en Derecho», pero lo ha demostrado, porque ha dicho que no piensa cumplir las Sentencias hasta que no sean firmes, es decir, hasta que el Tribunal Supremo no resuelva sus recursos.

Cualquier persona que dedique su vida a intentar hacer el bien común merece todo mi respeto, y cuando ese bien común se busca desde una actividad, como es la política, que está sujeta a la crítica permanente, al trabajo sin horarios y al esfuerzo constante, me merece más respeto todavía. Por eso respeto al Consejero Valverde. Pero le falta un poco de prudencia, y un poco de estudio.

No creo que yo vaya a ser Consejero nunca al paso que voy, pero si algún día lo soy y un Tribunal me dice tres veces que he vulnerado derechos fundamentales de la persona con la firma de un Decreto, me llevaré un disgusto serio y me volveré a mi casa y a mi trabajo de siempre. Los procesos judiciales no son ningún juego. Las Sentencias no son discursos: son expresiones de uno de los poderes del Estado de Derecho, manifestación del imperio de la Ley. Y es esa Ley la que dice cuándo y cómo deben cumplirse las Sentencias. De manera que el Consejero Valverde deberá cumplir las tres Sentencias del TSJ de Castilla la Mancha, a no ser que solicite al Tribunal Supremo que suspenda la ejecución y éste lo acuerde. Los recursos presentados por Valverde tienen sólo efecto devolutivo (los resolverá el Tribunal superior ad quem) pero no suspensivo: sólo dejarán de ser ejecutivas si ese Tribunal ad quem lo acuerda. Pero si el Supremo no lo decide así, Valverde tendrá que cumplir las Sentencias. Vaya que sí.

Una cosa es ser lego en Derecho y otra muy distinta es ser imprudente en las declaraciones públicas: lo menos que se puede pedir a un señor Consejero es que hable con conocimiento de causa: el que una sentencia sea recurrible no significa que no deba cumplirse. Es legítimo y democrático recurrir una Sentencia que se considera no ajustada a Derecho. Pero también es legítimo y democrático dialogar con los afectados por una resolución.

Valverde se ha dado prisa en recurrir, pero no da ni indicios de querer reunirse con los afectados. Mucho diálogo y mucho talante, pero luego... lego. Bastante lego.

Emilio Sanz

El Día de Ciudad Real, 8 de diciembre de 2.004