Recortes de prensa

Plataforma por el derecho a elegir y la libertad de enseñanza

24.11.04

Igualdad sin ira

Igualdad sin ira

Uno de los recuerdos que tengo clavados de los telediarios de mi infancia es lo feo que me resultaba el modo de vestir de un tal Leónidas, jefe de Rusia: eran siempre vestimentas grises, todas iguales. Y lo peor era que parecía como si todos en Rusia se hubieran contagiado del mal gusto, porque vestían todos igual. La única nota de color la ponía una bandera, completamente roja, con una hoz y un martillo en una esquina, a modo de contraste. También recuerdo que aquélla bandera era igualita a la que sacaban algunos españoles en manifestaciones ocasionales.

Luego, creciendo, comprendí que lo del todos iguales no era sólo cuestión de gustos: era la exteriorización de los valores de un régimen totalitario. También me enteré de que, en el fondo, igualdad había bastante poca. Ahora, en España, algunos avances en la conquista y consolidación de derechos fundamentales de la persona han hecho, afortunadamente, que la igualdad sea pregonada y buscada. Pero no siempre es entendida como valor, sino como instrumento político de demagogia. A veces la igualdad es malversada así, precisamente por los españoles que en mi infancia enarbolaban aquella bandera, única nota de color en un sistema preso.

Siendo ya menos niño, supe que, al elaborar la Constitución Española, los representantes del pueblo aprobaron que los valores superiores, sobre los que había que cimentar la democracia, fuesen la libertad, la igualdad, la justicia y el pluralismo político. Esos cuatro valores, llamados a ser los verdaderos pilares de nuestra democracia, han permanecido en mi memoria, y en un ejemplar, ya bastante usado, de la Constitución, que me los recuerda siempre desde su artículo primero.

Los valores superiores del ordenamiento jurídico español son cuatro: libertad, igualdad, justicia y pluralismo. Sobre estos valores descansa pacíficamente todo nuestro sistema. Pero no puede faltar ninguno, porque entonces el edificio se cae. Al legislar, al ejercer el poder público, al aplicar las leyes, al gobernar en cualquiera de los ámbitos del Estado de Derecho, siempre deben estar presentes los cuatro valores superiores. Poner la igualdad por encima de todo, aun a costa de la libertad, de la justicia y del pluralismo, es dejarla sola, sosa, huérfana y sin contenido. Un verdadero demócrata debe saber aplicar la conjugación de la igualdad con la libertad, con la justicia, con el pluralismo.

Creo que, en el fondo, es por eso por lo que los Tribunales anulan de vez en cuando algunos decretos: porque decir que, quitando a unos la libertad, se hace igualdad, es mentira, y además es injusto, y además no es plural.

Emilio Sanz

El Día de Ciudad Real, 23 de noviembre de 2004

23.11.04

La Justicia considera anticonstitucional impedir a los colegios su intervención en el proceso de admisión de alumnos.

La sentencia ha declarado inconstitucional la centralización del proceso, que se producí al transferir las gestiones a la Comisión de Escolarización

A. G. / M. A./TOLEDO/MADRID.

«Todas las Administraciones educativas deberán tener esta sentencia muy en cuenta; especialmente el Gobierno, a la hora de elaborar la reforma de la LOCE». Así ha recibido FERE-CECA la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJ) -alguno de cuyos preceptos recurrió esta organización- , según la cual «la centralización de los procesos de admisión de alumnos menoscaba el derecho constitucional de dirección de los titulares de los centros concertados y el derecho de elección de las familias».

La centralización propugnada en el decreto de la Junta de Castilla-La Mancha e instaurada en otras Comunidades Autónomas como Cataluña, transfiere las gestiones y decisiones de los procesos de admisión de alumnos, que constitucionalmente forman parte del ejercicio de la dirección del centro educativo, a las Comisiones de Escolarización. Las normas eliminan la facultad reconocida hasta entonces a los titulares de esos centros concertados (sostenidos con fondos públicos de la Comunidad Autónoma) en el proceso de admisión de alumnos, y la atribuyen al Consejo Provincial de Escolarización.

La sentencia indica que tanto la LODE como la LOCE, que son dos leyes orgánicas, atribuyen al titular del centro concertado la gestión de la admisión del alumnado, por lo que la normativa autonómica examinada vulnera el derecho de libertad de enseñanza y de libre creación de centros docentes reconocidos en la Constitución.

La resolución señala que pueden establecerse limitaciones a ese proceso de admisión de alumnos en particular si hay plazas insuficientes en relación a las peticiones, pero recuerda que la normativa de Castilla-La Mancha se refiere al proceso general de admisión y no a ese caso extraordinario. Otras instancias de la enseñanza privada concertada y el propio Partido Popular han acogido positivamente el fallo del Alto Tribunal y han advertido de que constituye un «aviso» para las pretensiones del Gobierno en relación con la reforma educativa.

22.11.04

El Gobierno de Barreda tilda de «sentencia panfleto» el fallo del TSJ contra el decreto de admisión de alumnos

El Gobierno de Barreda tilda de «sentencia panfleto» el fallo del TSJ contra el decreto de admisión de alumnos

ABC/EDICIÓN IMPRESA - Nacional (18-11-2004)

TOLEDO. «Es una sentencia panfleto». Así definió ayer el consejero de Educación, José Valverde, el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJ) que anula varios artículos del decreto de admisión de alumnos de la Junta de Castilla-La Mancha.

Valverde, que anunció que el Gobierno regional seguirá defendiendo el derecho de los padres a elegir centro, dijo que su Consejería está estudiando la sentencia y planteará un recurso. «Desde mi punto de vista de lego me parece una sentencia panfleto, en la que, aunque no soy especialista en Derecho, no se corresponden determinadas afirmaciones con los juicios que se hacen». Explicó que en la sentencia «se dice que vulneramos un derecho fundamental,que es el de la libre creación de centros, cosa que me ha sorprendido muchísimo, porque en absoluto es así, sino todo lo contrario, pues siempre que hay posibilidades lo favorecemos».

«Me preocupa que haya quizás un sustrato ideológico en esta sentencia», dijo Valverde, a quien le hubiera gustado que «el propio juez me dijera cómo reduzco la libertad de los padres dándoles a elegir sólo un centro, como se hacía antes, en vez de la posibilidad de seis, organizados por prioridad».

«Estamos dándole vueltas, porquenos parece que hay que cumplir la sentencia, como debe ser en un estado de derecho, pero como no vemos que responda a lo que nosotros entendemos por la libertad de elección de centros, intentaremos recurrirla», anunció.

Por su parte, el presidente regional, José María Barreda, destacó que «esa sentencia se produce después de que se hayan experimentado los efectos del decreto y que, en general, todo el mundo está muy contento». El decreto «se ha desarrollado muy bien, no ha habido ninguna protesta»», zanjó.