Colaborar o Adherirse a la Declaración de Principios de la Plataforma

“Derecho a elegir: derecho a educar en libertad” es una plataforma promovida en toda España por madres y padres de familia, que reclaman el apoyo de todas las personas y de las entidades sociales y ciudadanas, para defender los derechos fundamentales de los padres en la educación de nuestros hijos, en un marco de libertades y pluralismo.

La Plataforma se constituye alrededor de una “Declaración de principios”, con el objetivo de que el actual debate sobre la reforma educativa en España respete en todo momento el derecho de los padres a elegir la escuela que consideren más adecuada. Esto supone promover el pluralismo de centros educativos y establecer una justa financiación, de tal manera que ninguna familia sea discriminada y pueda ejercer su libertad con todos sus derechos.

Cualquier familia tiene que poder elegir el centro educativo público o de iniciativa social, de acuerdo con la educación que desee para sus hijos. La administración pública, la misión de la cual es colaborar con los padres pero no sustituirlos, tiene que crear las condiciones que faciliten este derecho a todas las familias.

Somos contrarios a los enfrentamientos artificiales. Queremos que desaparezcan las actitudes agresivas e intolerantes, y que los poderes públicos de España gobiernen para todos.

Las familias tenemos que reaccionar para que no se vulneren y marginen nuestros derechos y para que nadie, ni ninguna instancia, pretenda suprimir o sustituir el papel que nos corresponde a los padres sobre la educación de nuestros hijos. Estas pretensiones serían más propias de un régimen totalitario (de escuela única) que de un país como el nuestro, de convivencia pacífica y democrática, plural, que respeta las diferencias, y que promueve las libertades. No podemos permanecer indiferentes. El derecho a elegir es tu derecho, el derecho de todos.

Declaración de Principios

Padres y madres de toda España, conscientes de ser los principales responsables de la educación de nuestros hijos e hijas, tal y como lo proclama la Declaración Universal de Derechos Humanos y viendo el cariz del debate sobre la educación, presentamos los siguientes puntos:

PRIMERO

Denunciar la negación de algunos derechos fundamentales de las madres y padres de familia y la oposición a la instrumentalización demagógica que se está haciendo de la libre elección de centro, que va en detrimento de la calidad y la pluralidad de nuestro sistema educativo.

SEGUNDO

Rechazar enérgicamente el clima de confrontación generado y sostener que sólo la superación de la actual bipolarización en busca de un diálogo sereno puede promover los derechos de los diferentes componentes culturales e ideológicos de nuestra sociedad.

TERCERO

Reafirmar que toda reforma de la actual legislación debe ser objeto de un consenso basado en los derechos fundamentales de las personas, único modo de garantizar su respeto, en sintonía con la Declaración Universal de Derechos Humanos, los convenios internacionales, los preceptos constitucionales y la jurisprudencia de los tribunales del Estado.

CUARTO

Agradecer el trabajo educativo realizado en los centros docentes, tanto los de gestión pública como los de iniciativa social. Esperamos que todos realicen el esfuerzo necesario para garantizar una educación de calidad y que promuevan una pluralidad de opciones educativas, que responda a la diversidad que existe en nuestra sociedad y en las familias.

QUINTO

Asimismo entendemos que es el respeto al carácter propio del centro escolar el que garantiza el ejercicio del derecho a la pluralidad, y el que permite a los padres y madres la elección del proyecto educativo que quieren para sus hijos.

A partir de estos principios exigimos

1. Un pacto social de educación que responda de forma justa y solidaria a las necesidades que plantea la llegada de inmigrantes, la educación de las minorías y los colectivos con necesidades especiales.

2. Una distribución eficaz y equitativa de los recursos destinados por las diversas administraciones a la financiación de todos los centros educativos, que garantice la gratuidad, la calidad y la pluralidad de la educación básica para todos.

3. La garantía de la libertad de elección de centro por parte de todos los padres, en igualdad de oportunidades.

4. Un trato respetuoso para todos los centros educativos y para las familias que han decidido educar a sus hijos e hijas en los mismos.

Este Decreto vulnera el derecho de los padres a elegir el centro educativo que quieran para sus hijos

””””””””La paralización de la LOCE, una pérdida en la mejora de la Educación””””””””Mi Ciudad Real.com (10 de febrero de 2005)

 

La diputada nacional del Partido Popular por Ciudad Real, Carmen Quintanilla, y la diputada regional, Teresa Aguirre, mantuvieron recientemente una reunión con una delegación de la Unión Sindical Obrera (USO) de Educación, encabezada por Marta Pérez y Rosa Zapata, en la que se abordó, entre otros asuntos, la paralización de la LOCE y el decreto de admisión de alumnos del Gobierno regional.

Quintanilla aseguró que la decisión unilateral del Gobierno de paralizar la aplicación de la Ley de Calidad tiene ya una primera consecuencia: ?dos años perdidos en la mejora de la educación de nuestro país, dos años que ya no podremos recuperar?. Se refirió a la educación como un asunto capital para el futuro de la sociedad española, y mostró su gran preocupación por la escasez de decisiones tomadas en esta materia por el Gobierno de Rodríguez Zapatero?. Además, indicó que ?en estos diez meses, el Gobierno ha tomado tan sólo una decisión en materia educativa: paralizar la aplicación de la Ley de Calidad, y lo ha hecho utilizando la vía del Decreto, lo que es algo insólito en nuestra democracia?.

La parlamentaria ciudadrealeña señaló que ésta medida del Gobierno está causando perjuicios concretos y evaluables para la sociedad porque ?no ha podido ponerse en marcha una educación infantil con contenidos de mayor calidad; se han paralizado los currículos de las enseñanzas primarias que reforzaban las materias que más necesitan nuestros alumnos; el adelanto del aprendizaje del inglés a partir de los 6 años se ha paralizado; los más de cincuenta mil alumnos que ya este curso podían haber accedido a los programas de iniciación profesional y tener una vía formativa que les podía conducir a un título, además de a una cualificación profesional, se han quedado fuera de juego?. ?El Gobierno socialista los ha dejado sin oportunidades?, sentenció.

Destacó además la preocupante contradicción en la que está incurriendo el Gobierno, y es que al tiempo que ha paralizado la aplicación de una ley orgánica, ha afirmado su compromiso a promover el máximo consenso en torno a una nueva reforma educativa que pretende impulsar. ?Y una verdadera voluntad de consenso -añadió Quintanilla- habría sido exigir el respeto a las normas legales aprobadas por las Cortes Generales?. ?No se pretende modernizar nuestro sistema educativo -aseguró-. Son propuestas que no dan respuesta a la heterogeneidad del alumnado; que no prestan la debida atención al enfoque de la educación como el mejor instrumento de equidad en una sociedad moderna; que no han asumido el elemental principio de que, sin calidad en los resultados educativos, hablar de equidad es un engaño, un fraude social?. Igualmente, Quintanilla manifestó que estas propuestas socialistas eluden una de las principales demandas de las familias españolas: la de ejercer la libertad de elegir el centro docente para sus hijos.

DECRETO DE ADMISIÓN

Por su parte, Teresa Aguirre hizo alusión a la sentencia que anula varios puntos del Decreto de Admisión de Alumnos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. ?La sentencia -dijo- supone un fuerte varapalo para el Ejecutivo autónomo y representa un triunfo de la libertad de elección de centro por las familias, que es un elemento central de la libertad de enseñanza. Asimismo, deja muy claro que la elección de centro debe ejercerse por las familias, en relación directa con los centros, sin que órganos administrativos la mediaticen, condicionen ni limiten?.

En este sentido, la dirigente regional entiende que los padres deben tener garantizada la libertad para llevar a sus hijos a un centro u otro, mientras que el Decreto canaliza la decisión de los padres y la Administración deja de ser garante y distribuye a los alumnos, por lo que se vulnera dicha libertad. ?Desde el PP consideramos que la Consejería de Educación ha elaborado un Decreto al margen y en contra de los castellano-manchegos, y que, a pesar de tratarse de una materia de tanta importancia, no ha existido un debate previo en torno al mismo?, afirmó Aguirre.

?Este Decreto vulnera el derecho de los padres a elegir el centro educativo que quieran para sus hijos. La nueva normativa hace un flaco favor a la educación ya que intenta enfrentar al sector público con el privado, por lo que el PP se ha mostrado absolutamente en contra del mismo y ha pedido su retirada, así como las dos órdenes que lo regulan?, concluyó.

La Consejería de Educación no reconoce sus errores.

 

MANUEL GARCÍA DE MADARIAGA - ABC (Toledo, 7 de enero de 2005)

Hace dos semanas publicaba este periódico un artículo mío en dos entregas sobre las sentencias que han anulado parcialmente el Decreto de Admisión de Alumnos y sus Órdenes de aplicación en los centros educativos sostenidos con fondos públicos en nuestra Comunidad. El texto completo de estas sentencias está disponible en internet: www.derechoaelegir.org.

El lunes pasado apareció una contestación a mi artículo escrita por el Sr. Puerto Mendoza, jefe del servicio de Desarrollo Normativo de la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha, o sea, el responsable del servicio que elabora los Decretos como el que acaba de ser anulado parcialmente por el Tribunal Superior de Justicia.

Las tres sentencias que han recaído en contra del Decreto de Admisión de alumnos han anulado aspectos fundamentales de esta normativa, como se ha comprobado por lo mal que han sentado a la Consejería de Educación, hasta el punto que el Consejero tildara a estas decisiones judiciales de «sentencia-panfleto», calificativo insólito en un gobernante, que, por cierto, no ha rectificado. Si es un tema tan accesorio como dice el señor Puerto Mendoza, entonces, ¿por qué la Consejería de Educación ha recurrido las sentencias ante el Tribunal Supremo?

Los artículos anulados son trascendentales para la libertad de enseñanza, tal como reconoce el Tribunal Superior, que los anula no sólo por ser ilegales, sino inconstitucionales, pues vulneran aspectos centrales de un derecho fundamental, como la libertad para elegir centro docente, algo que nos afecta a todos y no sólo al 20% de los alumnos de Castilla-La Mancha.

Todos salimos ganando cuando existe un pluralismo educativo y eso se consigue cuando los padres pueden elegir colegios conforme a su carácter propio. La Administración tiene que estar interesada en que los padres conozcan bien el carácter propio de cada centro antes de elegirlo, y en flexibilizar el criterio del domicilio para que las familias puedan acceder a un determinado tipo de educación.

Si para elegir una enseñanza de acuerdo con mis convicciones tengo que cambiarme de domicilio o pagar el 100% de la educación se está coartando mi libertad, reconocida en el artículo 27 de la Constitución.

Las sentencias afirman que no se puede presentar la solicitud de plaza fuera del centro escolar concertado, precisamente para que los padres conozcan y acepten su ideario. A ninguno se nos escapa la trascendencia que tiene esta relación inicial de los padres con el colegio, en la que pueden valorar los pros y los contras de la institución educativa y que da lugar a que los titulares de los colegios puedan explicar con detalle su carácter propio.

¿En qué concepción educativa cabe que la Administración no promocione esta relación directa con el colegio en la solicitud de plaza, relación que lógicamente tiene que ser estrecha después durante toda la escolaridad?

El tema de la educación diferenciada por sexos merecería una explicación más detallada sobre los avances pedagógicos que respaldan el desarrollo de este modelo educativo, sobre todo en la última década. Ahora sólo subrayo lo que las sentencias afirman: que considerarla discriminatoria contradice la legislación española actual, y los pactos internacionales de derechos fundamentales vigentes en España y en todos los países de nuestro entorno.

Las quejas de los padres han sido abundantes, sobre todo en cuanto a los baremos incluidos en el Decreto para tener preferencia de acceso a los colegios elegidos. Si el Decreto fuera tan justo y acertado como dice el señor Puerto Mendoza, no se entiende por qué la propia Consejería viene tramitado ya desde septiembre su reforma. Esta reforma acaba de pasar, con fecha 2 de diciembre, el trámite preceptivo del Consejo Escolar de la Comunidad Autónoma, que dictamina favorablemente sobre la corrección de los baremos que el Gobierno Regional aprobó haciendo oídos sordos a las muchas críticas vertidas, y a las mismas recomendaciones del Consejo Escolar.

No será tan modélico un decreto que en pocos meses va ser anulado en unos aspectos y reformado en otros.

Por supuesto que el Decreto tiene aspectos positivos, pero éstos no justifican las extralimitaciones en materia de derechos fundamentales en las que estas sentencias afirman que incurre. Todos agradecemos a la Administración pública las facilidades para la tramitación, pero esto siempre que no se limiten las libertades básicas. La consideración de si el Decreto es justo o no, pertenece a los tribunales, y no a la propia Administración que es parte interesada en esta causa y, desgraciadamente, todavía no se ha enterado.

Bastante lego

El Consejero de Educación de Castilla la Mancha dijo hace dos semanas que era «lego en Derecho». Lo dijo a la vez que tildaba de panfleto una Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla la Mancha que declaraba que el Decreto de Admisión de Alumnos vulnera derechos fundamentales de la persona. Ahora ya son tres la Sentencias de ese Tribunal las que le han dicho al Consejero que su Decreto vulnera derechos fundamentales de la persona. Y esta vez el Consejero no ha reconocido ser «lego en Derecho», pero lo ha demostrado, porque ha dicho que no piensa cumplir las Sentencias hasta que no sean firmes, es decir, hasta que el Tribunal Supremo no resuelva sus recursos.

Cualquier persona que dedique su vida a intentar hacer el bien común merece todo mi respeto, y cuando ese bien común se busca desde una actividad, como es la política, que está sujeta a la crítica permanente, al trabajo sin horarios y al esfuerzo constante, me merece más respeto todavía. Por eso respeto al Consejero Valverde. Pero le falta un poco de prudencia, y un poco de estudio.

No creo que yo vaya a ser Consejero nunca al paso que voy, pero si algún día lo soy y un Tribunal me dice tres veces que he vulnerado derechos fundamentales de la persona con la firma de un Decreto, me llevaré un disgusto serio y me volveré a mi casa y a mi trabajo de siempre. Los procesos judiciales no son ningún juego. Las Sentencias no son discursos: son expresiones de uno de los poderes del Estado de Derecho, manifestación del imperio de la Ley. Y es esa Ley la que dice cuándo y cómo deben cumplirse las Sentencias. De manera que el Consejero Valverde deberá cumplir las tres Sentencias del TSJ de Castilla la Mancha, a no ser que solicite al Tribunal Supremo que suspenda la ejecución y éste lo acuerde. Los recursos presentados por Valverde tienen sólo efecto devolutivo (los resolverá el Tribunal superior ad quem) pero no suspensivo: sólo dejarán de ser ejecutivas si ese Tribunal ad quem lo acuerda. Pero si el Supremo no lo decide así, Valverde tendrá que cumplir las Sentencias. Vaya que sí.

Una cosa es ser lego en Derecho y otra muy distinta es ser imprudente en las declaraciones públicas: lo menos que se puede pedir a un señor Consejero es que hable con conocimiento de causa: el que una sentencia sea recurrible no significa que no deba cumplirse. Es legítimo y democrático recurrir una Sentencia que se considera no ajustada a Derecho. Pero también es legítimo y democrático dialogar con los afectados por una resolución.

Valverde se ha dado prisa en recurrir, pero no da ni indicios de querer reunirse con los afectados. Mucho diálogo y mucho talante, pero luego… lego. Bastante lego.

Emilio Sanz

El Día de Ciudad Real, 8 de diciembre de 2.004

Igualdad sin ira

Igualdad sin ira

Uno de los recuerdos que tengo clavados de los telediarios de mi infancia es lo feo que me resultaba el modo de vestir de un tal Leónidas, jefe de Rusia: eran siempre vestimentas grises, todas iguales. Y lo peor era que parecía como si todos en Rusia se hubieran contagiado del mal gusto, porque vestían todos igual. La única nota de color la ponía una bandera, completamente roja, con una hoz y un martillo en una esquina, a modo de contraste. También recuerdo que aquélla bandera era igualita a la que sacaban algunos españoles en manifestaciones ocasionales.

Luego, creciendo, comprendí que lo del todos iguales no era sólo cuestión de gustos: era la exteriorización de los valores de un régimen totalitario. También me enteré de que, en el fondo, igualdad había bastante poca. Ahora, en España, algunos avances en la conquista y consolidación de derechos fundamentales de la persona han hecho, afortunadamente, que la igualdad sea pregonada y buscada. Pero no siempre es entendida como valor, sino como instrumento político de demagogia. A veces la igualdad es malversada así, precisamente por los españoles que en mi infancia enarbolaban aquella bandera, única nota de color en un sistema preso.

Siendo ya menos niño, supe que, al elaborar la Constitución Española, los representantes del pueblo aprobaron que los valores superiores, sobre los que había que cimentar la democracia, fuesen la libertad, la igualdad, la justicia y el pluralismo político. Esos cuatro valores, llamados a ser los verdaderos pilares de nuestra democracia, han permanecido en mi memoria, y en un ejemplar, ya bastante usado, de la Constitución, que me los recuerda siempre desde su artículo primero.

Los valores superiores del ordenamiento jurídico español son cuatro: libertad, igualdad, justicia y pluralismo. Sobre estos valores descansa pacíficamente todo nuestro sistema. Pero no puede faltar ninguno, porque entonces el edificio se cae. Al legislar, al ejercer el poder público, al aplicar las leyes, al gobernar en cualquiera de los ámbitos del Estado de Derecho, siempre deben estar presentes los cuatro valores superiores. Poner la igualdad por encima de todo, aun a costa de la libertad, de la justicia y del pluralismo, es dejarla sola, sosa, huérfana y sin contenido. Un verdadero demócrata debe saber aplicar la conjugación de la igualdad con la libertad, con la justicia, con el pluralismo.

Creo que, en el fondo, es por eso por lo que los Tribunales anulan de vez en cuando algunos decretos: porque decir que, quitando a unos la libertad, se hace igualdad, es mentira, y además es injusto, y además no es plural.

Emilio Sanz

El Día de Ciudad Real, 23 de noviembre de 2004

La Justicia considera anticonstitucional impedir a los colegios su intervención en el proceso de admisión de alumnos.

La sentencia ha declarado inconstitucional la centralización del proceso, que se producí al transferir las gestiones a la Comisión de Escolarización

A. G. / M. A./TOLEDO/MADRID.

«Todas las Administraciones educativas deberán tener esta sentencia muy en cuenta; especialmente el Gobierno, a la hora de elaborar la reforma de la LOCE». Así ha recibido FERE-CECA la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJ) -alguno de cuyos preceptos recurrió esta organización- , según la cual «la centralización de los procesos de admisión de alumnos menoscaba el derecho constitucional de dirección de los titulares de los centros concertados y el derecho de elección de las familias».

La centralización propugnada en el decreto de la Junta de Castilla-La Mancha e instaurada en otras Comunidades Autónomas como Cataluña, transfiere las gestiones y decisiones de los procesos de admisión de alumnos, que constitucionalmente forman parte del ejercicio de la dirección del centro educativo, a las Comisiones de Escolarización. Las normas eliminan la facultad reconocida hasta entonces a los titulares de esos centros concertados (sostenidos con fondos públicos de la Comunidad Autónoma) en el proceso de admisión de alumnos, y la atribuyen al Consejo Provincial de Escolarización.

La sentencia indica que tanto la LODE como la LOCE, que son dos leyes orgánicas, atribuyen al titular del centro concertado la gestión de la admisión del alumnado, por lo que la normativa autonómica examinada vulnera el derecho de libertad de enseñanza y de libre creación de centros docentes reconocidos en la Constitución.

La resolución señala que pueden establecerse limitaciones a ese proceso de admisión de alumnos en particular si hay plazas insuficientes en relación a las peticiones, pero recuerda que la normativa de Castilla-La Mancha se refiere al proceso general de admisión y no a ese caso extraordinario. Otras instancias de la enseñanza privada concertada y el propio Partido Popular han acogido positivamente el fallo del Alto Tribunal y han advertido de que constituye un «aviso» para las pretensiones del Gobierno en relación con la reforma educativa.

El Gobierno de Barreda tilda de «sentencia panfleto» el fallo del TSJ contra el decreto de admisión de alumnos

El Gobierno de Barreda tilda de «sentencia panfleto» el fallo del TSJ contra el decreto de admisión de alumnos

TOLEDO. «Es una sentencia panfleto». Así definió ayer el consejero de Educación, José Valverde, el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJ) que anula varios artículos del decreto de admisión de alumnos de la Junta de Castilla-La Mancha.

Valverde, que anunció que el Gobierno regional seguirá defendiendo el derecho de los padres a elegir centro, dijo que su Consejería está estudiando la sentencia y planteará un recurso. «Desde mi punto de vista de lego me parece una sentencia panfleto, en la que, aunque no soy especialista en Derecho, no se corresponden determinadas afirmaciones con los juicios que se hacen». Explicó que en la sentencia «se dice que vulneramos un derecho fundamental,que es el de la libre creación de centros, cosa que me ha sorprendido muchísimo, porque en absoluto es así, sino todo lo contrario, pues siempre que hay posibilidades lo favorecemos».

«Me preocupa que haya quizás un sustrato ideológico en esta sentencia», dijo Valverde, a quien le hubiera gustado que «el propio juez me dijera cómo reduzco la libertad de los padres dándoles a elegir sólo un centro, como se hacía antes, en vez de la posibilidad de seis, organizados por prioridad».

«Estamos dándole vueltas, porquenos parece que hay que cumplir la sentencia, como debe ser en un estado de derecho, pero como no vemos que responda a lo que nosotros entendemos por la libertad de elección de centros, intentaremos recurrirla», anunció.

Por su parte, el presidente regional, José María Barreda, destacó que «esa sentencia se produce después de que se hayan experimentado los efectos del decreto y que, en general, todo el mundo está muy contento». El decreto «se ha desarrollado muy bien, no ha habido ninguna protesta»», zanjó.

“Porcentajes de libertad”, El Día de Ciudad Real, 8 de junio de 2004

Acaban de anunciar los responsables de la Consejería de Educación que el ordenador ya ha asignado a cada niño su plaza escolar. Con enorme satisfacción, dicen que la mayoría de los escolares ha obtenido plaza en el colegio deseado, pero que un pequeño porcentaje está aún sin asignar, porque sólo han solicitado un centro, y no seis.

Esto me lleva a preguntarme, y preguntar a mis gobernantes autonómicos: ¿Cuántos escolares han sido adscritos al colegio que solicitaban como primera opción? ¿Cuántos escolares han sido adscritos al centro que solicitaban como segunda opción? ¿Y como tercera, cuarta, quinta, sexta?

A estas alturas de la historia, con lo que presumen nuestros gobiernos de los logros obtenidos, no me explico que nadie se conforme con un porcentaje de libertad, o con un porcentaje de gente libre.

Cuando se dice que sólo un pequeño porcentaje no ha obtenido la plaza deseada porque habían solicitado un solo colegio, la conclusión viene por activa y por pasiva: se reconoce, y sin sonrojo, que hay personas que han solicitado un colegio y el ordenador de la Junta no se lo ha concedido: o sea, que no van a ir al colegio que sus padres desean. Pero además, si se dice que la razón es que ?sólo? han solicitado un colegio, quiere decir que a más de uno, y a más de dos, les ha ?tocado? algún colegio solicitado en segundo o en tercer lugar, es decir, no el primero, no el más deseado. Si esto es libertad, que nos lo cuenten de otra manera, a ver si lo entendemos.

Un gobernante democrático debería estar muy triste con que hubiese un solo niño que no pueda ir al colegio que sus padres han elegido, que no va a recibir la educación que sus padres quieren para él. Es imposible, seguramente, contentar a todos. Pero lo lógico es que esa imposibilidad la marque la vida de la sociedad, no el gobernante. Si sabes que tal colegio es muy solicitado, ponle más unidades. Si sabes que tal otro no lo pide nadie, pregúntate por qué. Y no tengas miedo a la libertad de la gente. O, en su caso, no quieras ahogarla, porque te pasarán la factura.

Lo que no entiendo es que se haya hecho toda esta movida, con programa de ordenador incluido, para que al final la gente no pueda ir al colegio deseado. Si obligan ustedes a la gente a pedir seis; si tienen ustedes la educación en tal estado que muchos colegios se dan con un canto en los dientes por el hecho de tener las plazas cubiertas; si lo que les preocupa a ustedes es otra cosa que no sea lo que manda la Constitución, ¿qué porcentaje de libertad nos queda a los ciudadanos?

La Constitución ordena que todos los niños estén escolarizados, y que estén escolarizados en los centros que elijan sus padres, públicos o privados. Y lo ordena al cien por cien.

El tapón lo han puesto los gobernantes de la Junta.

Emilio Sanz

El Día de Ciudad Real, 8 de junio de 2004